Dejemos que Jesús transforme nuestras vidas


Todo hombre esta llamado a ser enseñado por la palabra de Dios, Dios ha hablado muchas veces a lo largo de la vida del hombre, pero en Cristo encontramos la plenitud de la enseñanza y Dios quiere que la palabra de Jesús more en abundancia en nosotros, enseñándonos y exhortándonos en toda sabiduría, para que así podamos ser presentarnos perfectos en Cristo Jesús.

Dios nos manda a buscar el conocimiento de su voluntad y a ser inteligentes y sabios, tenemos que pedirle a Dios que nos revele su palabra.

Dios envió a su hijo para salvarnos, pero también vino para que seamos transformados a su imagen, a la imagen de su Hijo, nuestra gran meta en este mundo es hacer la voluntad de Dios. Dejemos que Dios nos cambie a  traves de su Espíritu Santo.
“Porque á los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conformes á la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos”
Romanos 8:29

Solo podemos ser transformados por el Espíritu de Dios, solo podemos ser obedientes por el cambio que él hace en nosotros, es su gracia quien nos transforma, es su poder quien nos renueva, es su misericordia quien nos sustenta y hace que perseveremos. Es Dios quien nos santifica y hace todas las cosas en nosotros, porque nosotros no podemos transformarnos a nosotros mismos, pidámosle a Dios que nos transforme a la imagen de 
su Hijo y haga su voluntad en nosotros.

Como es el comportamiento de Jesús y como es el nuestro

Cuando nos miramos en este gran espejo podemos ser tan avergonzados, pero al mismo tiempo podemos averiguar hacia donde vamos y nuestro objetivo a seguir y así encontrarnos reconfortados.
Dejemos de hacer las cosas a nuestra manera y permitamos que sea Dios quien transforme nuestras vidas, apartémonos del viejo hombre y vivamos en el nuevo que no esta viciado por los deseos engañosos de nuestra carne.
Avancemos hacia Jesús, mirándolo a Él y comparándonos en Él.

  * Jesús es obediente a Dios, él vino a esta tierra para hacer la voluntad del Padre, esa era su misión. Jesús le da toda la gloria a Dios y él reconoce que nada puede hacer por él mismo, ya que la obediencia al padre le da la autoridad para hacer todas las cosas, y las obras que Jesús hacía daba testimonio de quien él era, ya que se cumplían las Escrituras. (Juan 5:30-39)
A la misma vez nosotros somos colaboradores de Dios, llamados para hacer la labor de Dios en este lugar, debemos andar en obediencia a Dios para que las mismas obras y la misma autoridad que Jesús tuvo, la tengamos nosotros.

  *  Jesús tiene autoridad, cuando el Señor hablaba a las personas en esta tierra, ellas enseguida podían darse cuenta que él era diferente, hablaba diferente, actuaba diferente a las personas que en ese momento enseñaban las Sagradas Escrituras, tenía un dominio tan grande cuando exponía las escrituras que las personas se maravillaban. (Santiago 2:14-26)
Los principales sacerdotes, los escribas y los ancianos le pidieron a Jesús que les digiera quien le dio la autoridad para hacer todas estas cosas ya que sabían que de algún lugar tenía que proceder ese poder. Jesús no les contesto porque sabía muy bien que ellos solo querían destruirlo y no buscaban saber la verdad.  (Marcos 11:28-33)
No solo se podía ver la autoridad de Jesús cuando enseñaba, ni cuando hacia cosas sobrenaturales, sino cuando hablaba del futuro juicio que viene después de esta vida, hablaba muy claramente que Dios le dio toda autoridad en el juicio final. (Juan 5:26-30)
Jesús esta sentado a la diestra de Dios en los lugares celestiales y esta por encima de todo principado, autoridad, poder, señorío y sobre todo nombre que se nombre, él cumplió conforme a la voluntad de Dios, y sometió todas las cosas bajos sus pies, para que así la iglesia sea guiada con la verdad y ella tenga la autoridad necesaria para actuar como quiere Dios. (Efesios 1:20-23)
Jesús nos da autoridad para echar a los espíritus inmundos, sanar enfermedades, para hablar la palabra de Dios, exhortar, reprender para la edificación de la iglesia.  (Mateo 10:1) (Marcos 3:15) (2Corintios 10:8 / 13:10)
La iglesia tiene un gran cometido, cada persona que pertenece a la iglesia tiene un gran deber, pero también tiene una autoridad dada de parte de Jesús, tenemos que saber hacia donde nos dirigimos ya que la autoridad que poseemos la podremos utilizar cuando debamos.

  *  Jesús es el autor y consumador de la fe, cuando observamos la vida de Jesús nos damos cuenta que todas las acciones que hizo fue por la fe. Él tenía la certeza absoluta de quien él era y la función que tenía que hacer, tenía tal convicción de su procedencia, que no había cadenas que pudieran sujetarle, andaba como peregrino sobre la tierra, sabiendo que su morada es eterna, teniendo sus ojos en el propósito eterno de Dios. (Hebreos 11:1-40 / 12:2) Igualmente debemos morar nosotros en esta tierra, teniendo nuestra mirada en nuestro verdadero hogar en el reino de los cielos, que la sociedad que nos rodea no nos cambie a nosotros, sino que seamos nosotros quien influyamos en la sociedad, empapándonos de la verdad y esa verdad será la que nos proporcione la fe que tanto necesitamos, para vivir en este lugar. (Romanos 10:17)
Daremos fruto y esos frutos serán los que hablen de nosotros y mostraran la fe que tenemos y cuando las circunstancias de la vida nos opriman será el momento para ir a Dios y pedirle que nos aumente la fe, para que en los malos momentos nos comportemos como viendo al invisible, sujetándonos a Dios y moviéndonos por la verdad. (Lucas 17:5 / 22:32)

  * Jesús conoce las Escrituras, ya que Él vino para que las escrituras se cumplieran. Las Escrituras testificaban de Él y las Escrituras testifican de los hijos de Dios, por eso debemos conocerlas ya que ellas hablan de nosotros y ellas hablan para que podamos acercarnos más a Dios. Jesús no duda en utilizar las Escrituras para defenderse, ya fuese en el desierto contra Satanás, como contra los hombres. (Mateo 4:4-7-10; 5:17)

  * Jesús sabe interpretar las Escrituras, los escribas se quedaban atónitos porque Jesús hablaba con sabiduría y autoridad, desde que empezó su ministerio no dejo de enseñar a sus discípulos ya que no se estaba enseñando correctamente y Él quería que el pueblo de Dios fuera instruido en la verdad, eso es lo que sigue queriendo Dios para su pueblo, que seamos instruidos en la verdad, no se tiene que adaptar la palabra de Dios a nosotros, sino que nosotros tenemos que adaptarnos a ella. (Mateo 4:23; 7: 29; 9:35; 13:54; Lucas 4:15; 11:1; Juan 5:39)

  *  Jesús tiene compasión por la humanidad, ya que sabía que las personas estaban perdidas, eran ovejas que no tenían pastor, él Señor sabía que eran el pueblo escogido por Dios, pero las personas que se ocupaban de las enseñanzas del pueblo, cada vez se alejaban más de la verdadera intenciones divinas. Los fariseos y los saduceos traían leyes que ellos mismos no podían seguir “ley oral” o “tradiciones de los ancianos” estas reglas minuciosas estaban basadas de las Escrituras, pero fuera de sus contextos verdaderos. (Marcos 6:34)
Jesús se preocupa de cada persona, y él ve nuestro dolor y nuestras preocupaciones, y él quiere quitarnos estas cargas, para que nosotros podamos vivir por encima de las circunstancias. (Mateo 14:14; Mateo 15:32; Mateo 20:34)
Tenemos que tener compasión por la humanidad, hay muchas personas necesitadas de la verdad, hay personas que no tienen esperanza, no conocen a Dios y sus vidas no tienen sentido, hablemos la palabra de Dios, tengamos compasión de la humanidad, como Jesús la tuvo. Tengamos también compasión de los hermanos, hay algunos de ellos que no han sido instruidos correctamente en la palabra y por eso se comportan de manera muy diferente a la nuestra. Seamos luz en esta tierra y comportémonos compasivamente.

  *  Jesús perdona a las personas, él tiene el poder de perdonar pecados, los enfermos eran sanados cuando sus pecados eran perdonados. (Mateo 9:5-6)
Hay enfermedades que provienen de los pecados, y solo Jesús puede librarnos de ellos, tenemos que saber pedir perdón.
Jesús nos hablo mucho del perdón y nos enseña con su ejemplo a perdonar, él no solo perdono a las personas que lo maltrataron, castigaron, golpearon, crucificaron, abofetearon injustamente, sino que le pidió al Padre que los perdonara, porque no sabían lo que hacían. (Lucas 23:34) Su misericordia no tiene limites, y su perdón tampoco.
También Jesús nos quiere revelar  el poder que habita en el perdón, creo que no podemos alcanzar a entender los beneficios que hay en perdonar y las puertas que se abren en los cielos cuando perdonamos. (Mateo 18:15-35)
Cuando nos postramos delante de Dios en oración, tenemos que tener nuestro espíritu limpio de todo resentimiento, tenemos que ser capaces de perdonar lo que nos hayan hecho, ya que Dios nos ha perdonado a nosotros, nuestra deuda era más grande y fuimos perdonados, y así nuestras oraciones no tendrán tropiezo alguno y todo lo que pidamos conforme a la voluntad de Dios lo recibiremos. (Marcos 11:24-25)
Cuando Jesús habla sobre la oración, nos explica como debemos orar para tener una relación con el Padre, y una de las cosas que nombra es el perdón. Cotidianamente hacemos cosas en nuestras vidas que no agradan a Dios, ya sea por ignorancia o porque no podemos actuar de otra manera, aun así tenemos que pedirle perdón a Dios por nuestros pecados, pero a la misma vez tenemos que perdonar a quien nos haya lastimado, y por el hecho de haber perdonado Dios se olvida de nuestros pecados. (Mateo 6:12)
Una vida de perdón es una vida de victoria.

  *  Jesús es manso y humilde, muchas veces los hombres de la época de Jesús, eran muy agresivos y autoritarios, el Señor por el contrario siempre actuaba con una tranquilidad que asombraba a las personas que estaban a su alrededor, cuando los fariseos intentaban manipular las conversaciones para acusarlo de blasfemia, él pensaba muy bien las palabras y actuaba pacíficamente y muy sosegadamente, después contestaba con las palabras adecuadas. (Juan 8:3-11)
Así debemos ser nosotros, tenemos que pensar antes de hablar, cuando nos sintamos acorralados en conversaciones, tenemos que pensar como hablaría Jesús y seguidamente contestar como él lo haría.
Él amor tan grande que había en Jesús, hizo que actuara siempre en una actitud de humildad hacia el prójimo, en el pasaje (Juan 13:1-20) nos damos cuenta como el Maestro nos enseña a que vivamos una vida de humildad y de entrega hacia las personas, el que más sabe es el que debe servir al que menos sabe.
Él se dio a si mismo voluntariamente por la salvación de los hijos de Dios, él se humilló en completa obediencia a su Padre. (Filipense 2:5-8)
Aprender a ser humilde es imposible, solo una obra divina puede hacer ese gran milagro, el darse a los demás, el no buscar nada a cambio, el perder para ganar, el hacer la voluntad de Dios por encima de la nuestra… Pidámosle a Dios que Él obre en nosotros para que ese gran milagro se haga palpable en nosotros.

  *  Jesús es integro, él no se deja influenciar por ninguna persona, creencia, dogma… solo obedece a Dios. Jesús se encontró en una situación espiritual difícil ya que los saduceos rechazaban lo espiritual y los fariseos enseñaban el legalismo, y él no se dejo dominar por ninguna de estas cosas, él por lo contrario es recto desde el día que nació hasta el día de hoy, con sus ideas bien claras y no le importa decir y andar en la verdad.
Él sabia que decir la verdad le causaría problemas, pero eso no le impidió decirlas. Su conducta fue intachable, lo que él predicaba él lo hacia, él no ponía cargas a las personas, él era quien liberaba a las personas. (Mateo 23:1-39)
Así debemos ser nosotros, no nos dejemos influenciar, ni por las personas (lo que puedan pensar de nosotros), ni por la religión (llevándonos a influencias o modas, dejando a un lado la palabra de Dios), ni las tradiciones (lo que hemos hecho y lo que hacen a nuestro alrededor).
Debemos actuar inteligentemente andando en la verdad, sin temer las consecuencias, ya que el que esta en nosotros es más poderoso que el que esta en el mundo, y tendremos gran galardón delante de nuestro Dios.
Tenemos un gran objetivo que es parecernos a nuestro Señor en su integridad, andemos rectamente delante de los hombres, actuando como debemos intachablemente, dejemos que sea Dios mismo quien nos transforme a la imagen de su hijo amado.

 *  Jesús no teme al hombre, él tiene una visión de esta vida completamente diferente a la que tenemos nosotros, él Señor sabe que este mundo es solamente una puerta para acceder al verdadero Reino de Dios, por eso mismo él esta aquí para poder abrir esta puerta. (Juan 14:6)
Entonces sabe bien a quien debemos temer en esta tierra, cuando él mismo se dirige a sus amigos, él claramente explica a quien debemos temer, no a las personas que matan este cuerpo terrenal, sino aquel que después de quitar la vida, tiene poder para echarnos en el infierno. (Lucas 12:5) Por eso mismo no teme al hombre.
Y entonces con ese mismo razonamiento puede vivir una vida sin temor y pudo hablar claramente a los religiosos sin temer lo que le harían ya que solo Dios tenía su vida en sus manos.
No nos dejemos engañar, no pertenecemos a este mundo y lo que este mundo nos puede ofrecer nunca nos podrá satisfacer, su integridad, sus valores, sus enseñanzas… no son las nuestras y si pensamos igual que el resto de la humanidad hay un gran problema en nosotros. Al pensar diferente que el resto de las personas nos vamos a encontrar en diferentes pruebas y tendremos que saber que “él que esta en nosotros es más fuerte que él que esta en el mundo” y no temer al hombre al igual que Jesús no lo temió. Andemos y hablemos la verdad, plantemos la semilla de nuestro creador y será él quien a su tiempo dará el fruto.

 *  Jesús conoce nuestro corazón, él lidiaba continuamente con las personas que estaban a su alrededor, ya fueran los gobernadores o fueran sus mismos discípulos, el conocía los pensamientos de cada uno de ellos, por eso mismo les confrontaban, para que se dieran cuenta, que la verdad de ellos no era la misma que la verdad de Dios. (Mateo 9:4) (Lucas 24:38)
Muchas veces podemos engañar a las personas que están a nuestro alrededor, ocultándoles como somos, poniéndonos mascaras de diferentes atributos (sencillos, piadosos, amorosos, justos, rectos…) he incluso podemos engañarnos a nosotros mismos creyéndonos de otra manera, pero a Dios no podemos engañarlo ya que él ve lo más profundo de nuestro corazón, y gracias que lo ve, nos puede confrontar con nosotros mismos y cuando nos vemos como Dios nos ve podemos rendirnos a él y pedirle que sea él quien transforme nuestro corazón. (Lucas 16:15)(Hechos 1:24)
Solo Dios puede producir el verdadero cambio en nosotros, la verdadera santidad no viene por el legalismo “yo tengo que hacer”, sino por dejarnos transformar y entregarnos completamente a Dios.

  *  Jesús se apartaba a orar, él quería hacer la voluntad de Dios y que se cumplieran las escrituras, él buscaba la dirección de su Padre y su fortaleza ya que estaba en condición de hombre y él sabía que la carne es débil, por eso mismo se separaba del resto de las personas para tener comunión con Él, y que fuera Dios el que le indicara el camino a seguir. (Mateo 14:23) (Marcos 6:46) (Lucas 6:12/ 22:41-44)
Jesús nos enseña a orar y nos habla del poder de la oración, no nos dejemos engañar, si Jesús necesitaba orar cuanto más nosotros, si queremos hacer la voluntad de Dios, necesitamos pasar tiempo a solas con Él, necesitamos ser instruidos, fortalecidos, sostenidos por Dios.

2 comentarios:

  1. hola, estoy visitando nuevamente su blog, bendiciones.
    mi blog www.creeenjesusyserassalvo.blogspot.com

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  2. Muchas gracias por visitar este blog, es una bendición poder compartir las enseñanzas que Dios nos da. Besos

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